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El narco en el sur del Edomex

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La relación del sur del Estado de México con la droga comenzó abiertamente en la década de los setenta en el municipio de Luvianos, pero en los últimos quince años metió a la zona en un escenario de incertidumbre, peligroso y crítico, al estar algunos sectores públicos y privados en manos de la delincuencia organizada, realidad que intenta modificar el gobierno estatal y federal al mantener en estos momentos a cientos de elementos de seguridad en la región.

 

A principios de los años setenta, en el mercado de los martes de ese municipio se subastaban costales de marihuana producto de los primeros sembradíos de la zona: uno ubicado en Zacazonapan en la comunidad conocida como Los Tres Reyes y el otro en las inmediaciones del llamado Peñón de Temascaltepec.

A los llamados “burreros” se les daban de 20 a 40 mil pesos por llevar la carga a la capital mexiquense. En ese tiempo los costales se transportaban en camiones de mercancías, así como en unidades del servicio público de pasajeros.

 

Desde niño, Alberto González Peña o Franco Bueno Peña alias “El Tigre”, nacido en Luvianos, vivió en ese ambiente.

 

En 2003, luego de pertenecer al Ejército Mexicano y ser reclutado por “Los Zetas” en Tamaulipas, “El Tigre”, conocido por ser un hombre de carácter violento al grado de pegarle a su madre y hermanas, regresó a Luvianos como lugarteniente de esa organización criminal.

 

La violencia de “El Tigre” fue tratada de controlar por otra organización que quiso sostener sus operaciones en “la plaza”: La Familia Michoacana.

 

Ambos grupos sabían perfectamente que la importancia de mantener controladas las operaciones en el sur del territorio mexiquense, no era precisamente por su mercado de consumo interno pues hay pocos recursos y consumidores.

Sino por su geografía, zonas de sembradíos, rutas de acceso e ingreso a la región y la conexión con Michoacán, Guerrero y el mismo valle de Toluca, así como los acuerdos con la autoridad local, algunos pactados y otros simplemente vigentes a valores entendidos. Factores de control en disputa que detonaron una avalancha de ejecuciones en la región.

Según la investigación “Crimen organizado en Sierra de Nanchititla: un viaje a través de las escalas implicadas en el desarrollo turístico sustentable” de Irma Luz Ramírez de La O, Gabino Nava Bernal, Maribel Osorio García y Sergio Franco Maass, los problemas se recrudecieron hasta 2007 cuando el narco se instaló formalmente en el sur de la entidad.

 

“Regionalmente, la llegada del narcotráfico pudo ocurrir en 2007, con La Familia y Los Zetasinstalándose en el Estado de México, tejiendo redes con la policía; más tarde aparecieron los Beltrán Leyva, y hoy en la región se encuentran los 3 cárteles, por estar en la ruta de transporte de mariguana y amapola cultivadas en las sierras de Nanchititla, tarasca y guerrerense. Así, hay frecuentes enfrentamientos entre cárteles porque la región es una zona en disputa”, precisan los autores con base en algunos estudios y aseveraciones de expertos del fenómeno del narcotráfico.

“El resultado es un ambiente inseguro reflejado en la desconfianza de los pobladores, su renuencia a conversar, la continua circulación de soldados y advertencias para los visitantes”, indica un fragmento del texto publicado en la “Revista Líder” en 2010.

 

De acuerdo al texto “Crimen organizado en Sierra de Nanchititla”, durante muchos años en el sur del Estado de México, han existido “levantones”, asesinos a sueldo, extorsión a comerciantes, la quema de propiedades de aquellos que no cooperan, cobro por siembras, acuerdos entre criminales y autoridades, operación de laboratorios en la sierra, ejecuciones a quienes denuncian y desaparición de personas y cuerpos.

“Hay ejecuciones sangrientas, especialmente cuando no está el ejército; muchas personas están involucradas; una vez hubo 50 muertos en la carretera Toluca-Tejupilco, pero no lo dicen los noticieros; cuando pobladores se involucran con un grupo, otro los mata”, dice una parte del texto que recabó testimonios de pobladores de aquella zona.

La situación actual es la misma considerando los hechos violentos que se han registrado en los últimos dos años; para muchos pobladores la esperanza no radica en la incursión masiva de las fuerzas del orden, y si en el desmantelamiento de los espacios de poder desde donde operan los delincuentes que van desde hoteles, tiendas, empresas dedicadas a la venta de materiales de construcción, hasta organizaciones de taxistas y esferas del sector público local.

 

De la negación a la aceptación 

Las andanzas por el sur de la entidad de José María Chávez Magaña, alías “El Pony”

Actualmente las autoridades estatales y federales reconocen la presencia de miembros de varias organizaciones criminales que con un bajo perfil, aún permanecen disputando “la plaza”.

“La Familia Michoacana”, que es la organización con mayor presencia en el Estado de México, concentra sus mandos más altos en la zona sur, en el llamado “Triángulo de la Muerte” donde colinda la entidad mexiquense con Guerrero y Michoacán.

El principal líder de esa zona fue José María Chávez Magaña, “El Pony”, a quien durante años se le observó con frecuencia en la comunidad de Palmar Chico de Amatepec, así como en los municipios de Luvianos y Tejupilco.

De acuerdo a las autoridades, hasta el pasado 2 de julio Chávez Magaña, capturado por Procuraduría General de la República en Tejupilco, fue uno de los principales operadores del narcotráfico y delincuencia organizada en el sur del territorio mexiquense.

 

En su momento “El Pony” tomó como base de sus operaciones a prácticamente todos los municipios del sur mexiquense, sitio desde donde coordinó (finales de 2011) todas y cada una de las acciones de la organización registradas en Ecatepec y municipios del oriente de la entidad mexiquense, donde el mercado de consumo es importante, pero el mayor número de dividendos se obtiene del tránsito de mercancías ilegales, cobro de piso y secuestros exprés.

 

José María Chávez “El Pony”, por algún tiempo permaneció en su estado natal Michoacán, aunque de dicha entidad tuvo que salir luego de que sus enemigos ofrecieron por su cabeza 300 mil dólares.

Entre 2012 y 2013, Chávez Magaña, mantuvo acercamientos, diferencias y enfrentamientos con algunos ex miembros de los “Caballeros Templarios” y “Los Pelones” que se aglutinaron en un grupo que se caracteriza por su extrema violencia: “Guerreros Unidos”.

Sujetos que hicieron frente y alianzas con grupos criminales  locales; y empezaron a operar y hacerse  presentes firmando las ejecuciones que realizaban.

No obstante, tras varias operaciones conjuntas fallidas y presuntos actos de traición, la presencia de “El Pony” disminuyó y su margen de maniobra se habría acotado y agotado en la zona, pues a principios de 2014 no sólo era buscado por las autoridades federales y estatales, sino por sus mismos ex colaboradores, los cuales habrían filtrado a la autoridad su ubicación y cambio de identidad y fisonomía.

 

A principios de julio, tras la captura de José María Chávez Magaña, el director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal de la Procuraduría General de la República, Tomás Zerón de Lucio, desde la Secretaría de Gobernación, confirmó que las pruebas científicas practicadas al detenido demostraban que se trataba de “El Pony”, sujeto que durante los últimos años fue buscado por las autoridades mexiquenses y federales, por su probable responsabilidad en los delitos de narcotráfico y homicidio, entre otros.

“En materia de dactiloscopía forense se confrontaron las huellas decadactilares del detenido José María Chávez Magaña, de sexo masculino, tomadas por personal de la Agencia de Investigación Criminal contra las bases de datos con que se cuenta. En materia de acústica forense, se han comparado muestras de voz del detenido contra audios que se tenían de José María Chávez Magaña, en los que se negociaban secuestros y extorsiones, pudiendo determinar con absoluta certeza que sus características coinciden”, dijo Zerón de Lucio.

 

El funcionario de la PGR añadió que la investigación fisonómica, confrontó los rasgos morfológicos del detenido con las fotografías que se tienen de José María Chávez Magaña; pruebas a las que se sumaron estudios de genética forense para robustecer la identificación científica de dicho sujeto.

“Con base a la confronta decadactilar realizada entre el detenido y los datos con que se cuenta de José María Chávez Magaña, así como las pruebas de acústica forense, se determinó que se tiene una correspondencia entre sí al cien por ciento, por lo que se trata de la misma persona”, precisó el  documento emitido por la PGR que atañe a “El Pony”.

 

La expansión y lucha por la plaza 

El embate en la zona sur de los grupos criminales empezó a sentirse y hacerse más visible a partir de 2010, cuando las operaciones de “La Familia Michoacana” y “Caballeros Templarios” no sólo se intensificaron en dicho lugar, sino también se extendieron al valle de Toluca. Los grupos de narcotraficantes se habrían asentado en municipios como Villa Victoria, Toluca y Metepec.

Gracias a “La Familia Michoacana” surgieron “Los Caballeros Templarios” y “Los Guerreros Unidos” que también empezaron a disputar operaciones en el sur de la entidad.

“Los Caballeros Templarios” es una organización surgida a finales de 2010 como una escisión  de “La Familia Michoacana”, con quien ha tenido encuentros violentos en las zonas limítrofes del Estado de México con Guerrero y Michoacán.

 

Los incidentes armados se han registrado en Luvianos, Otzoloapan, Zacazonapan y Tlatlaya.

Aunque la PGJEM no ha observado presencia arraigada de “Los Caballeros Templarios” en alguna zona específica, los enfrentamientos registrados en algunos puntos del territorio estatal, han sido calificados como incursiones de esta banda para eliminar a los líderes de “La Familia Michoacana” que han operado en la entidad durante más de una década.

Sus rastros más precisos han sido los de tres narcolaboratorios hallados en igual número de municipios.

“Los Guerreros Unidos” surgieron en junio de 2012: “El Pony” mantuvo cercana relación con Rodolfo Paredes Cárdenas, conocido como “El Bofo”, sujeto que en algún momento fue su mano derecha, pero al separarse de La Familia Michoacana y conformar a “Los Guerreros”, su relación se modificó a tal grado que su disputa por espacios y mercados  generó actos de violencia extrema que tuvieron su más álgida confrontación cuando cayeron en varios municipios del sur 19 personas en ese mismo mes.

 

A partir de ese momento se comenzaron a firmar ejecuciones como “Guerreros Unidos”.

Aunque de bajo perfil, la disputa por el sur del territorio mexiquense, continúa y tras la captura de “El Pony” e intensa presencia de las fuerzas armadas en la región, la duda consiste en saber si la “tranquilidad” prevalecerá una vez que se hayan retirado las fuerzas federales del orden.

 

¿Y Los Zetas?

A diferencia de otros estados donde su presencia es fuerte, en el Estado de México “Los Zetas” no han mostrado ofensivas contra otros grupos criminales del territorio. No controlan una zona específica y en el sur fueron expulsados desde aquel 2003 cuando “La Familia Michoacana” hizo su aparición.

 

“A los señores no les gusta que vayamos rápido”

Son conocidos como “Los Amigos” en Tejupilco o “Los Señores” en Zacazonapan. Es el eufemismo para nombrar a aquellas personas relacionadas con el narcotráfico que hicieron su aparición a principios del 2003.

 

“La zona sur siempre ha estado relacionada con los plantíos de marihuana pero nunca habíamos padecido la violencia de la forma en la que la estamos viviéndola ahora. Comenzaron a aparecer en camionetas grandes que se paseaban por el pueblo y poco a poco se comenzaron a presentar; del miedo pasamos a la costumbre”, narró un señor vecino de Tejupilco que los jóvenes identifican con el mote de “Texas”.

“Nos acostumbramos a las armas y pues no nos hacen nada: a mí me dicen que si se me ofrece algo les diga para que lo hagan. Me tratan con mucho respecto y algunos de ellos hasta se ve gente estudiada”, refirió un vecino de Zacazonapan, quien reconoce que su teléfono está intervenido.

 

Pero no todas las historias son iguales… o por lo menos no a todos les ha pasado lo mismo.

 

“He visto cuerpos carbonizados en la carretera que va de Zacazonapan a Luvianos por la zona de San Juan Acatitlán, unos cuatro cuerpos. Es sabido que cuando se enfrentan y hay muchos muertos hacen una tregua para ir por ellos, pero contratan a gente del pueblo para que lo haga. Lo máximo que yo supe fueron 25 cuerpos apilados dentro del campo para ser quemados. Aquí no hay autoridad más que ellos”, explicó otro vecino de Zacazonapan.

 

En Luvianos son el orden del pueblo.

“Todos sabemos que ellos nos resuelven los problemas: les pedimos que pongan en orden a nuestros hijos y van y les meten una buena; nos podemos quejar de que no nos pagan en el Ayuntamiento y ellos lo resuelven, su orden llega hasta Tejupilco”, narró un padre de familia de Luvianos.

“En Otzoloapan de hecho la policía trabaja para ellos, los señores les han dicho ‘ustedes dedíquense a cuidar el Centro y de lo demás nos encargamos nosotros”, explicó otra vecina de Luvianos.

 

Servidores municipales y estatales lo reconocen.

“Cuando nos toca trabajar esa zona sabemos que nuestros jefes nos mandan con cuidado, un día llegamos a un bosque y comenzamos a ver caminos cerrados por donde antes pasábamos y nos pidieron que nos fuéramos. En otra ocasión estábamos trabajando y llegaron a videograbarnos, lo hicieron como una media hora y nos dejaron a una persona encañonándonos”.

 

“Luego regresaron para decir que si nos creían que estábamos trabajando y que todo estaba arreglado. A mí me dijeron ‘Mientras vengan a trabajar y a dar apoyos no hay bronca pero si vienen a hacer sus chingaderas los levantamos y no pasan”, dijo un servidor público estatal.

Es sabido que las carreteras están llenas de “Halcones”: desde niños hasta personas de la tercera edad que a través de un celular, dan aviso del  ingreso de personas desconocidas, extrañas o ajenas a su comunidad. En el caso de los primeros se les detiene para saber de dónde viene y a dónde van.

 

“A los señores no les gusta que vayamos rápido porque no ven de quién se trata: debemos de ir a velocidad moderada para que ellos vean de qué se trata, a la gente de gobierno la dejan pasar, a los que traen logotipos los paran siempre y a carros que no conocen”, explicó un vecino de Tejupilco.

Un vecino de Zacazonapan describe el ambiente que para todos ya es normal.

 

“No nos sentimos con miedo porque sabemos que ellos nos protegen y nos ayudan con lo que puedan, eso es lo bueno. Lo malo es que luego llegan otros grupos y se quieren meter y es cuando hay balazos y muertos. Yo he visto hasta 13 muertos pero eso las autoridades  nunca lo saben o se hacen que no saben”.

 

Evitan giras en sur del Estado de México

La zona sur del Estado de México no es una de las favoritas para realizar giras por parte de los funcionarios del Gobierno del Estado de México.

Tlatlaya, Amatepec y Luvianos fueron visitados el jueves 20 de octubre de 2011 por el Mandatario Mexiquense Eruviel Ávila Villegas y  Zacazonapan, Santo Tomás y Otzoloapan el 9 de noviembre de ese mismo año. Esas visitas formaron parte de su “Gira de los 100 Días”…desde esas visitas el Ejecutivo estatal ha regresado a la llamada “tierra caliente” sólo en cinco ocasiones.

Tejupilco ha sido visitado en dos ocasiones: una fue ese 20 de noviembre de 2011 y la segunda el 17 de julio de este año para la entrega de un plantel educativo.

El 20 de octubre en cuatro discursos diferentes se refirió al tema de la seguridad pública refiriéndose a ella como un tema que le preocupa a la administración estatal y presumió la creación de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.

“Terminó con un tema, seguridad, es un tema que a todos nos preocupa, lo sé, nos ocupa, quiero decirles que  estoy trabajando seriamente en la materia coordinado con la instancia federal, municipal, con el propio estado y le quiero agradecer a  todos los diputados locales que ya me aprobaron la creación de la Secretaría de Seguridad Ciudadana que no existía en el estado.

“Me va a permitir fortalecer los temas de seguridad pública, yo sé que todo es importante, pero sin tranquilidad, sin seguridad no se puede vivir, que quede muy claro, es un tema que lo tengo muy presente y que habré de proceder  y habré de trabajar con la ley en la mano con toda, con toda la firmeza”, dijo en Amatepec en lo que fue la intervención más extensa sobre el tema.

En su segunda visita a Tejupilco no tocó el tema de seguridad pública.

 

Algunos hechos violentos en el sur del estado:

19 Agosto 2011: Es ejecutado José Eduviges Nava, Edil de Zacualpan. Su cuerpo es encontrado en Guerrero en la comunidad de “El Pochote”. Su muerte se le atribuye a “El Player” que pertenece a gente de “El Pony” de “La Familia Michoacana”

Junio 2012: La enemistad entre José María Chávez Magaña “El Pony” de “La Familia Michoacana” y Rodolfo Paredes Cárdenas “El Bofo”, quien crea “Los Guerreros Unidos”, causa 19 muertes en la zona sur.

20 junio 2012: Dos escoltas del Director de la policía municipal de Villa Victoria, Vicente Romero, son emboscados cuando circulaban en una patrulla. Uno de ellos resulta lesionado.  Se responsabiliza a “La Familia Michoacana”.

3 de julio 2012:  Joaquín Rosales, comandante adscrito a la zona de Zacazonapan y Otzoloapan, muere en un atentado en los límites de ambos municipios. Su muerte es atribuida a Zenón Jaramillo Maldonado, “El Roca”, jefe de “La Familia Michoacana” en Valle de Bravo

26 agosto 2012: Fuentes de la PGJEM y la SSC afirman que existe un enfrentamiento en la comunidad de Caja de Agua, municipio de Luvianos, donde chocaron “Los Caballeros Templarios” con miembros de “La Familia Michoacana”. Se habló de 30 muertos.

10 octubre 2012: Hallan 7 narcomantas firmadas por “Los Caballeros Templarios” en Toluca, Xonacatlán, Chapultepec, Tenancingo y Santiago Tianguistenco. En el texto la organización invitaba  a la ciudadanía a unirse contra “Los Zetas” y en específico contra Miguel Ángel Treviño Morales, alias “El Z40”.

17 Octubre 2012: Zenón Jaramillo Maldonado, “El Roca”, jefe de “La Familia Michoacana” en Valle de Bravo, es abatido en Villa Victoria en un enfrentamiento con policías municipales.

20 octubre 2012: Luego de varias semanas, trabajadores y contratistas de Mina Tizapa en Zacazonapan, entregan 3 millones de pesos a un comando armado que los había amenazado con levantones.

1 noviembre 2012: El alcalde electo de Luvianos, José Benítez Benítez, sobrevive tras ser atacado y baleado por un comando armado cuando circulaba a bordo de una camioneta sobre la carretera que conduce a la comunidad de San Juan Acatitlán, perteneciente a ese municipio. Con él iban tres funcionarios municipales y el chofer que resultó herido.

12 noviembre 2012: Jesús Zambrano, líder nacional del PRD, pide una estrategia nueva en la zona sur del Estado de México, Guerrero y Michoacán.

3 de agosto de 2013: Elementos del Ejército Mexicano se enfrentan en Luvianos contra un grupo de delincuentes, entre los caídos esta Pablo Jaimes Castrejón, alias “La Marrana”, jefe de plaza de La Familia Michoacana.