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El nuevo aeropuerto de la Ciudad de México

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La ciudad de México no es una ciudad fácil para transportarse, mover el aeropuerto a otra parte es únicamente posponer el problema por 30 años más.

 

México tendrá un nuevo aeropuerto internacional capaz de transportar a 120 millones de personas al año, cuatro veces más la capacidad el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

La necesidad de contar con un nuevo aeropuerto es indiscutible, el actual necesita medidas de mitigación de tráfico aéreo a las zonas cercanas y corregir los horarios con los que actualmente está operando, pues sus frecuencias de un vuelo cada 15 minutos son inviables.

En la actualidad quien quiera viajar a México desde el extranjero tiene que pasar por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México “Benito Juárez” ya que, aunque gran parte de los aeropuertos regionales se auto nombran internacionales, la realidad es que muy pocos  de ellos manejan vuelos de esa magnitud.

Un aeropuerto no sólo debe ser visto como un punto de entrada y salida de personas, lo es también de servicios y de bienes. La operación diaria del aeropuerto incluye una multitud de empleos y crea una gran diversidad de ofertas laborales, desde el mantenimiento, manejo de pasajeros, servicios, control de tráfico aéreo, logística, administración del aeropuerto, planeación, construcción, hoteles, restaurantes, servicios de limpieza, servicios postales, entre muchos otros más.

Un aeropuerto es una gran contribución a la economía local, estatal y nacional, ya que no sólo es un punto importante de transporte, sino una fuente crucial de empleo y actividad comercial. Al estar abierto las 24 horas, un aeropuerto juega un papel crucial en la comunidad en la que se encuentra al entregar importantes beneficios sociales y económicos.

Un aeropuerto es también un facilitador de importaciones y exportaciones para los negocios locales, un incremento en el número de pasajeros, se traducirá en un incremento en la demanda de todos los sectores anteriormente mencionados.

Un aeropuerto es también una fuente importante del Producto Interno Bruto (PIB): incluso si los viajeros únicamente se encuentran en vuelos de conexión, ese dinero se queda en el país. En otras palabras, entre mejores conexiones aéreas tenga un país, más rico será.

El sector aéreo en México contribuye 50.2 billones de pesos al PIB nacional y en su totalidad sostiene 158 mil empleos. El aeropuerto de la Ciudad de México es servido por 27 líneas aéreas y 17 de carga; mantiene 35 mil puestos de trabajos directos y alrededor de 15 mil indirectamenteen el área adyacente, más aquellos transportistas ofreciendo servicios de conexión a ciudades cercanas.

La actual propuesta del nuevo aeropuerto es muy inteligente y moderna en cuanto a su diseño. Sin embargo, los proyectos aeroportuarios como cualquier otra gran obra de infraestructura deben tener en consideración además de las necesidades sociales, ambientales y económicas, una visión a largo plazo.

Esto sólo se consigue haciendo un proyecto que sea flexible, modular y que pueda irse adaptando a nuevas necesidades. Si una ciudad quiere asumirse como global se necesita tener la conectividad de una ciudad internacional. Ciudades globales como Londres y Nueva York tienen más de un aeropuerto y ayudan considerablemente al desarrollo de la ciudad.

La principal ventaja de diversificar a aeropuertos cercanos es la capacidad de ofrecer más opciones a los viajeros por menos precio así como catapultar a la ciudad en el campo internacional y le inyecta dinamismo a la economía.

Tomemos el caso de Londres, ciudad que cuenta con 6 aeropuertos: London Heathrow, London City, London Gatwick, London Stansted, London Luton and London South End.

La ciudad de Nueva York cuenta con JFK International Airport, Laguardia Airport, Long Island MacArthur Airport, Newark Airport, Libety International Airport, Stewart International Airport, Trenton-Mercer Airport, y West-Chester County Airport.

Ambas ciudades son claves en la economía internacional al ser consideradas las principales capitales financieras. México tiene grandes potencialidades turísticas y comerciales que pueden dar a la industria y al país una nueva realidad geoestratégica en términos aeronáuticos y económicos.

Al diversificar los vuelos en un país se diversifican también las ganancias y el crecimiento. Las aerolíneas generalmente tienen un aeropuerto “hub” o central determinado: British Airways tiene a London Heathrow, Lufthansa a Frankfurt, Emirates a Dubai.

La definición de “hub” puede entenderse como el aeropuerto principal de un país o región con muchos vuelos directos, sin que esto signifique que este hub tenga que ser el único aeropuerto en esa zona. Un aeropuerto con capacidad extra o “spokes” – aeropuertos cercanos, tendrá menos probabilidades de demoras y se tendrá más variedad de conexiones.

Para entender mejor el modelo de hubs-spokes, imaginémonos una rueda de bicicleta, el hub es el centro estratégico de la red, y los spokes son las líneas que conectan al centro con los puntos más distantes. Este modelo permite una mejor utilización de recursos de las aerolíneas al utilizar menos aviones y pilotos para cubrir más destinos. Al ofrecer más vuelos entre dos puntos, aquellos destinos con más o menor tráfico pueden ser fácilmente monitoreados y vuelos con menor o mayor capacidad pueden ser asignados a esas rutas.

Con la creación de un nuevo aeropuerto que supone la eliminación del actual queda la duda de que pasará con el actual aeropuerto internacional. El gobierno carece de un proyecto para las 740 hectáreas que actualmente ocupa el AICM, cuyas operaciones se tiene previsto que cesen en 2020. La ciudad de México no es una ciudad fácil para transportarse, mover el aeropuerto a otra parte es únicamente posponer el problema por 30 años más.

Es bastante claro como un modelo de hub-spokes beneficiaría no sólo al país sino a las aerolíneas: una mayor eficacia hace posible que se reemplacen rutas medio llenas con rutas más variadas y llenas.

Para la población en general, este modelo se traduce también en más destinos a menores precios. Este modelo diversificaría la capacidad de una ciudad. Tomemos de nuevo el ejemplo de Londres, Londres es la capital financiera de Europa y es un centro primordial para industrias transnacionales, entre más accesibles sean las diferentes partes de Londres, más probable sea que las compañías consideren a la ciudad como valiosa para establecerse allí.

Se necesita modernizar la actual red de transporte para mejorar las conexiones entre aeropuertos cercanos existentes. Así mismo, la integración de México en el mercado aéreo ofrece posibilidades para que la economía mexicana se abra al mercado extranjero, y de reducir el costo del transporte aéreo.

 

Foto tomada de www.obrasweb.mx. 

Lisdey Espinoza Pedraza
Licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad Iberoamericana y Maestra en Relaciones Internacionales y Orden Mundial por la Universidad de Leicester en el Reino Unido. Se ha desempeñado como académica e investigadora en las áreas de ciencia política, relaciones internacionales, historia y lengua inglesa en varias instituciones de nivel superior en el Estado de México y actualmente se encuentra cursando un Doctorado en Filosofía, Ciencia Política y Relaciones Internacionales.