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Panorama de la juventud mexiquense

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La mitad de los 3 millones de mexiquenses de entre 15 y 24 años no está en las aulas,  de éstos 882 mil trabaja aunque dos terceras partes no tiene seguridad social porque se desempeña en la informalidad.

 

Al igual que en todo el país el panorama para la juventud del Estado de México no es nada alentador, ya que prácticamente la  mitad de los tres  millones 19 mil adolescentes y  jóvenes mexiquenses de entre 15 y 24 años de edad que en teoría debería estar en una aula educativa de nivel medio superior y superior, no lo está.

Cada ciclo escolar abandonan la escuela miles de  mexiquenses y por ende no logran continuar con su preparación académica de nivel bachillerato, estudio técnico y/o profesional.

La circunstancia que desencadena el fenómeno de deserción es múltiple,  va desde la económica y familiar, hasta la  carencia de espacios u oportunidades educativas o simplemente, los menos, porque el alumno  no quiso concluir su ciclo académico e intentó sumarse, por necesidad, a las filas laborales.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en estos momentos 882 mil mexiquenses de entre 15  y 24 años de edad, ya participan en alguna actividad productiva, aunque  de éstos 533 mil no goza de seguridad social, ni de otro tipo de prestaciones laborales de ley.

Lo anterior, de acuerdo  datos oficiales, ya que se desempeñan en unidades económicas irregulares, familiares o independientes, es decir alrededor de dos terceras partes de estos trabajadores participa en la informalidad.

Otros, en el referido rango de edad, que en conjunto suman 226 mil  mexiquenses identificados como “disponibles”, están en búsqueda de una oportunidad laboral formal o informal que les permita generar un ingreso por evento u actividad, por hora, día, semana, quincena o mes de trabajo.

Según estudios y análisis del INEGI, en el estado de México hay 3 millones 19 mil 192 mexiquenses de entre 15 y 24 años de edad, de los cuales 1 millón 554 mil 596 asisten a la escuela y 1 millón 464 mil 596 no.

Lo anterior significa que el 51.5 por ciento se trata instruir y preparar con la expectativa de poder incorporarse, en el corto y mediano plazo, a una actividad económica que le represente un ingreso interesante.

Mientras que el resto, 48.5 por ciento, se dedica a trabajar en diferentes sectores de la economía o realizar alguna acción en el hogar; en tanto otros no tienen un rol permanente, es decir están en su casa sin realizar ningún tipo de actividad.

Esto último es el peor escenario para los habitantes del territorio estatal de entre 15 y 24 años, ya que en dicha condición están 284 mil hombres y mujeres que no estudian ni trabajan (sector de la población que algunos sociólogos identifica como “ninis”).

De acuerdo a algunos especialistas del fenómeno social identificado como “ninis”, se puede advertir que dicho sector poblacional está prácticamente “paralizado”, a la espera de algo, aunque la  mayoría de sus integrantes no tenga la certeza lo que aguarda pero aguarda.

Este último grupo de adolescentes y jóvenes que habita el territorio estatal, representa el 9.41 por ciento de los tres millones 19 mil ciudadanos mexiquenses de entre 15 y 24 años, aunque el escenario se agudiza aún más, cuando el porcentaje de los denominados “nini” lo referenciamos al millón 464 mil mexiquenses que no estudia, no trabaja y no apoya a las labores domésticas de su hogar, ya que se duplica y llega al 18.52 por ciento.

El reporte “Panorámica de la población  en el Estado de México” emitido por INEGI, precisa que del millón 464 mil 596  mexiquenses que no asiste a la escuela, 762 mil 428 realiza labores domésticas y de éstos 36 mil 684 hace “cuidados de terceros”, es decir atiende a sus hermanos, abuelos, personas discapacitadas o enfermas, entre otros.

Mientras que 381 mil 289 mexiquenses realiza ambas funciones: labor doméstica y cuidado de terceros.

En tanto que 284 mil 195 habitantes de la entidad, en el referido rango de edad, se les identifico como personas que no realizan ningún rol permanente, es decir nada.

Inactividad de adolescentes y jóvenes mexiquenses que para algunos sociólogos podría caber perfectamente el término “nini”, aunque de acuerdo a las más recientes interpretaciones y lecturas del fenómeno por parte de especialistas del INEGI, tal cantidad de mexiquenses podría ser mucho menor ya que el concepto de trabajo se ha modificado en los últimos años:

Aquí el argumento principal:

“En los últimos años, han circulado cifras en torno a jóvenes que no estudian ni trabajan. Para hablar de población joven, resulta pertinente ceñirse a la delimitación de edades que establece Naciones Unidas, que van de los 15 a los 24 años. A su vez, se hace necesario tomar en cuenta toda la posible gama de actividades que los jóvenes puedan realizar, ya que el concepto de trabajo para la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a partir de 2013, ya no se limita solamente al que tiene lugar en el mercado laboral, comprendiendo ahora otras modalidades tales como el trabajo que se realiza en el propio hogar o también el trabajo realizado bajo la modalidad de voluntariado. Lo anterior significa que el concepto de trabajo cubre tanto el ámbito del mercado como aquél que se realiza fuera de sus transacciones, denominado trabajo no de mercado”.

Y añade “dado lo anterior el uso indiscriminado de nociones como NINIS (ni estudian ni trabajan) pudieran no ser del todo justas o incluso dejar fuera de foco otro tipo de problemáticas que afectan a la población de estudio o interés. Para que el debate que se ha suscitado tenga más elementos al respecto, el INEGI invita a analistas y usuarios en general a que den una mirada a la información específicamente desagregada para la población joven bajo los esquemas de condición de actividad de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE)”.

A los mexiquenses de entre 15 y 24 años de edad que no están en las aulas y que sí trabajan, se les puede observar en prácticamente todos los rubros de la economía estatal, ya que están anclados tanto en la agricultura de subsistencia, como en el comercio formal e informal, industria, sector público y privado, sector doméstico remunerado y en los denominados negocios familiares.

Estudios realizados por INEGI precisan que del millón 75 mil 793 mexiquenses, ubicados en el referido rango de edad y con actividad laboral,  314 mil 534 se desempeña en alguna empresa, aunque de éstos 75 mil 899 no cuenta con prestaciones sociales.

Un total de 224 mil se desempeña en negocios familiares, donde la suerte respecto a las prestaciones laborales empeora, ya que 150 mil 147  no goza de derechos como acceso a seguridad social e incluso 11 mil 209 tiene acuerdos laborales con sus familiares-patrones pero son remuneración monetaria.

En el apartado de mexiquenses de entre 15 y 24 años de edad que trabajan para “instituciones privadas”, se precisa que 16 mil 624 personas están prestando sus servicios, pero 4 mil 619 no tiene cobertura de seguridad social e incluso mil 492 trabaja sin acuerdo de pago.

El sector público de los tres niveles de gobierno también participa en la absorción de la referida joven clase trabajadora, ya que según los datos oficiales a los que métrica tuvo acceso, emplea a 49 mil 15 mexiquenses de los cuales 10 mil 858 no tiene no tienen cobertura médica y 9 mil 591 no cuanta con algún tipo de acuerdo de remuneración económica.

El sector informal es el que absorbe al grueso de los  vecinos trabajadores del Estado de México de entre 15 y 24 años, ya que en conjunto suman 412 mil 652, de los cuales 256 mil 662 no tiene acceso a seguridad social y 59 mil no cuenta con acuerdo de remuneración monetaria.

Respecto a los trabajadores del servicio doméstico remunerado, el panorama en cuanto a prestaciones sociales es  crudo, pues de los 33 mil 192 mexiquenses desempeñando dichas funciones (31 ,903 mujeres y 1,289 hombres), 30 mil 862 no le otorgan cobertura médica, pero en contraste todos los trabadores tienen acuerdos de remuneración económica, es decir sí cobran por sus servicios.

Los peores indicadores laborales se recargan en los trabajadores que se desempeñan en la “agricultura campesina de subsistencia”, pues de los 17 mil 573 mexiquenses de entre 15 y 24 años de edad con desempeño en dicho sector primario de la economía estatal, 16 mil 540 está sin acuerdo de remuneración monetaria, lo que implica que el 94.12 de dichos trabajadores no tiene salario.