En México, 3 de cada 10 matrimonios termina en divorcio, esto de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Pero, ¿por qué lo que empieza con un sueño en pareja termina tan pronto y cada vez hay menos interés en establecer un contrato nupcial entre las generaciones más jóvenes?
Según la psicoterapeuta Fátima Ramírez Jiménez, toda relación saludable se basa en cuatro pilares fundamentales: intereses en común, un proyecto de vida compartido, afectividad y comunicación.
Sin embargo, la especialista en terapia conductual conductiva reconoció que en nuestro tiempo, existe lo que el sociólogo Sygmunt Bauman definición como “relaciones líquidas”, es decir, vínculos sociales poco profundos, caracterizados por la inestabilidad, conformados por personas que no se esfuerzan por establecer compromisos y que “se van a la primera” pelea o disgusto.
“Green flag” o indicadores de relaciones sanas
La psicóloga, quien da terapia en pareja, afirmó que hay varios indicadores de relaciones saludables, lo cuales son demostrar que existe afecto real, lo que se traduce en interés genuino por la otra persona; compromiso emocional, que inplica estar presente y cuidar la relación; respeto mutuo, donde haya libertad de expresión; así como comunicación eficaz, es decir, que las personas puedan expresar sus necesidades y en contraparte, haya una escucha consciente, para resolver conflictos antes de que escalen.
Además, otros factores son aceptar a la persona tal cual es, tener proyectos en común, empatizar sobre las metas del otro y reconocer si son compatibles con las propias.
En cuanto al tema de la sexualidad, indicó que el contacto físico, si bien es importante, debe entenderse como un espacio de conexión íntima para nutrir la relación, más que simple pasión.
Recordó que cualquier relación saludable, sea de pareja o amistad no es aquella que no tienen problemas sino que cuentan con herramientas para resolverlos.
“Red flag”: factores de alerta que señalan alejarnos
La especialista enfatizó que la señal de alerta más importante a tener en cuenta para romper cualquier relación es cuando se rebasa la línea que mantiene la integridad física, es decir, cuando hay violencias como jaloneos y golpes.
En cuanto al aspecto psicológico, subrayó que las descalificaciones verbales, expresiones agresivas, la ausencia escucha activa en la resolución de conflictos y que se invaliden los problemas del otro y sus emociones también son señales de que no hay un vínculo saludable.
A lo anterior se suma cuando no hay estabilidad en los vínculos, ya sea por apego o desapego, cuando existen competencias en lo laboral o lo económico y, sobre todo, cuando se sobrepasan límites establecidos en la relación.
Aunado a lo anterior, destacó que no hay que confundir los celos ni la intensidad con amor, pues ambos son señales de que se tiene que trabajar algo en terapia, más de que afecto o cariño sincero.
La psicóloga Fátima Ramírez aseguró que para mantener una relación sana no basta con la compatibilidad, también se debe compartir lo esencial y se debe trabajar en mejorar los aspectos individuales y de convivencia con la otra persona.
¿Y que pasa con la amistad?
La psicoterapeuta recalcó que tanto los indicadores positivos como negativos se pueden aplicar a una relación amorosa o de amistad, pues en ambos vínculos la compatibilidad es un pilar que nos hace saber que tanto compartimos lo esencial.
Así, una amistad también debe basarse en tener proyectos en común y una historia de vida de años que se enriquece al compartir actividades y sueños. En cada relación amistosa se debe valorar la reciprocidad y debe existir interés genuino por la vida del otro.
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