El primero de ellos estuvo enfocado al lenguaje y el cuento, en éste participaron Luis Jorge Boone y Ana García Bergua, quienes compartieron sus experiencias al lado de sus abuelas, personas que influyeron en su forma de fijarse en las palabras y sus efectos.
Asimismo, destacaron la importancia que tiene el lenguaje, explicando que es el tejido de las palabras, el armazón, pues una palabra de más puede arruinar todo, es una cosa muy delicada, señalando que las palabras erróneas pueden acabar con un muy buen cuento.
Ambos escritores compartieron que el cuento necesita una tensión muy particular, la cual se logra con el lenguaje, que es como una liga que se estira hasta llegar al final, convirtiéndose en el corazón del cuento, por lo cual hay que cuidarlo mucho.
El segundo conversatorio trató sobre el realismo y el cuento, encabezado por Julián Herbert y Emiliano Monge, quienes durante su disertación, explicaron que en su proceso creativo comienzan planteándose el realismo como un problema de representación frente a la literatura fantástica, ya que para ellos es una serie de rasgos que diluye esa diferencia.
Añadieron que para ellos, la crudeza de lo real no está necesariamente en lo que se cuenta, puede estar en cómo se cuenta, en lo que no se cuenta, en el lenguaje o en la temporalidad, aunado a esto concluyeron indicando que el realismo tiende a desencarnar las cosas a las que se enfrentan todos los días.
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