En México, ser mujer y dedicarse a las ciencias y la investigación sigue siendo un reto rodeado de exclusión, discriminación por razones de género, violencias institucionales y micromachismos, relata Ivonne Lujano Vilchis, doctora especialista en el Derecho a la información científica y datos abiertos.
Y es que, de acuerdo con su testimonio, la ciencia sigue siendo un espacio masculino, cargado de falta de reconocimiento por parte de compañeros investigadores y sesgos de género que hacen que los pocos lugares de investigación estén ocupados por hombres.
Esto lo comprueban las cifras, actualmente hay más de 18 mil 600 científicas inscritas en Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), es decir, representan el 41% de los 44 mil integrantes del padrón.
La secretaria de Ciencias de la Universidad Autónoma del Estado de México, Arianna Becerril García, dio a conocer a través de un comunicado que las mujeres científicas han enfrentado cargas adicionales, como las tareas domésticas y de crianza, mismas que suelen invisibilizarse y que implican un mayor esfuerzo para alcanzar un reconocimiento equitativo en el ámbito científico.
Además, la también ingeniera advirtió que existen barreras para las mujeres dentro de las propias instituciones científicas como el efecto Matilda, que ocurre cuando las contribuciones de las mujeres son atribuidas a colegas masculinos o, en otros casos, se les exige postergar la maternidad o extender las jornadas para ser competitivas
Avances y soluciones para lograr la paridad en la Ciencia
Las estadísticas del Sistema Nacional de investigación arrojan que de 2019 a 2025, la inclusión de las mujeres ha incrementado un 60.7% por lo que, para 2024, la relación era de 1.43 hombres por cada mujer en el SNII.
Estos logros han sido posibles gracias a la divulgación de la ciencia por representantes como la astrónoma Julieta Fierro, al aumento de mujeres en los niveles de licenciaturas y posgrados en todo el país, así como a la promoción de las labores científicas entre las estudiantes en fechas clave como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se conmemora el 11 de febrero.
Ante estas problemáticas, la especialista de la UAEMéx destacó algunas soluciones para alcanzar equidad en el ámbito científico: reconocer la ciencia producida por mujeres a lo largo de la historia, fortalecer la investigación sobre las desigualdades de género que persisten en el sistema científico y, por supuesto, romper estigmas y prejuicios en torno a la calidad del trabajo femenino.
Desigualdades en la ciencia: más mujeres, pero en puestos menores
El Sistema Nacional de investigadoras e Investigadores tiene desigualdades no sólo en la paridad de género, sino en los niveles y en las áreas del conocimiento.
Los datos arrojan que la representación de mujeres disminuye en niveles superiores, que son el Nivel III y Emérito, con tan sólo el 20 y 24 por ciento del total en esas categorías.
Aunado a esto, las áreas con menor representación femenina son Ingeniería e Industria, Física, Matemáticas y Ciencias de la Tierra, con tan sólo el 27% del total, mientras que las áreas con mayor presencia de científicas son Medicina y Ciencias de la Salud, Humanidades y Ciencias de la Conducta, Ciencias Sociales y Económicas, Biología y Química.
Cabe destacar que en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), el 47% de los integrantes al SNII son mujeres, es decir, es superior al promedio nacional; sin embargo, sólo 31% pertenecen a las áreas STEM, por sus siglas en inglés, que son ciencia, tecnología, ingenierías y matemáticas.
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