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Alcaldes optan por curul: dejan municipios con crisis financiera e inseguridad

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Situación “crítica” por endeudamiento y poca autonomía financiera por baja recaudación de impuestos, son algunos resultados del análisis y evaluación de la cuenta pública municipal 2013, realizada por el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM).

 

A nueve administraciones de 14 presidentes municipales que a un año de concluir su trienio, solicitaron licencia definitiva al cargo para convertirse en candidatos a una diputación federal.

Crisis que se replica en las asignaturas de seguridad, ya que de acuerdo a informes de la Procuraduría estatal, dados a conocer por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, seis municipios donde los alcaldes se ausentaron de su función para buscar otro cargo de representación popular, están entre los primeros diez lugares del índice delictivo estatal.

El escenario adverso también alcanzó al rubro social, pues con base en informes de la Secretaría de Desarrollo Social federal, se puede confirmar que en 8 de esos 14 municipios se concentra el mayor número de personas en extrema pobreza y con carencia de servicios básicos  que en teoría tuvieron que haber sido atendidos y suministrados por los alcaldes que se fueron.

Los políticos que impulsados por su partido, el Revolucionario Institucional (PRI), antepusieron sus aspiraciones personales a cualquier otro compromiso y a principios del presente año marcaron su ruta para llegar a la curul federal e hicieron a un lado su programa de gobierno municipal 2013-2015, son:

Edgar Castillo Martínez de Jilotepec, Martha Hilda González Calderón de  Toluca, David Sánchez Isidoro de  Coacalco, Carolina Monroy del Mazo  de Metepec, Leydi Fabiola Leyva García de Capulhuac, Pablo Basáñez García de Tlalnepantla, David Sánchez Guevara de Naucalpan, Rocío Díaz Montoya de Tecámac.

Otros alcaldes que sólo administraron sus demarcaciones por dos años y hoy buscan llegar a una curul del Congreso federal son, Gabriel Casillas Zanatta de Cuautitlán, Andrés Aguirre Romero  de Chicoloapan, Maricela Serrano  Hernández de Ixtapaluca, Telésforo García  Carreón de Chimalhuacán, Sandra Méndez  Hernández de Tultitlán y Pablo Bedolla López de  Ecatepec.

Los pendientes y problemas que dejan los ex alcaldes y hoy precandidatos a la diputación federal, son múltiples y van desde deudas inmanejables que mantienen en colapso técnico financiero a las tesorerías de municipios como Tlalnepantla, Tultitlán, Coacalco; pasando por problemas de inseguridad como es el caso de Ecatepec, Toluca,  Naucalpan y Cuautitlán que ocupan los primeros lugares en el índice delictivo estatal.

Hasta la carencia de todo tipo de conducta ética, normas internas y mecanismos de control del pago de personal, ingresos y egresos registrados en Tecámac; junto con la incapacidad de Chimalhuacán e Ixtapaluca para tener una aceptable recaudación de impuestos y poder atender a sus 57 mil y 28 mil habitantes que viven en extrema pobreza, respectivamente.

Deuda “sello” de alcaldes

En el caso del ex alcalde Pablo Basáñez García de Tlalnepantla, el análisis realizado por el OSFEM, cuenta pública 2013, advierte que en el primer año de su administración se incrementó el monto de la deuda pública en un 80 por ciento (en relación al 2012), por lo que el 57.7 por ciento de los ingresos ordinarios del municipio están comprometido al pago de la misma.

“La deuda incrementó 80.5 por ciento respecto a lo reportado al cierre del ejercicio anterior (2012). Esto se refleja principalmente, en préstamos de la deuda pública interna por pagar a largo plazo y otras cuentas por pagar a corto plazo”, precisa el reporte de auditoria practicado en el referido año.

Mientras que para David Sánchez Isidoro de Coacalco, los auditores gubernamentales, determinaron que 87.4 por ciento de los ingresos ordinarios del municipio están comprometidos para poder cumplir sus compromisos de pago  de deuda, por ello es urgente implementar una política de contención del gasto y austeridad, recomendó el OSFEM al alcalde.

Otro indicador negativo que surgió a partir de la evaluación de programas derivados de la aplicación de recursos ordinarios en Coacalco durante 2013, fue el relacionado con la “transparencia en el ámbito municipal” y “autonomía financiera”, rubros etiquetados como “críticos”, es decir obtuvieron la peor calificación que puede registrar una administración pública, ya que el calificativo equivale a cero.

“En el ejercicio 2013 el resultado de este indicador fue de Crítico, toda vez que la entidad municipal mantiene poca capacidad para generar sus propios ingresos, destacando que por tercer año consecutivo ha obtenido un desempeño negativo en la escala de la evaluación. En este sentido, se recomienda diseñar políticas públicas que contribuyan a incrementar la recaudación de los ingresos propios municipales”, advierte una apartado de la auditoria  practicada al municipio.

 

El singular caso Tecámac

El caso del municipio de Tecámac es singular ya que en el periodo referido, el OSFEM puso en evidencia a la administración que durante los dos últimos años tuvo al frente a Rocío Díaz Montoya, a quien le precisó que su calificación en el rubro de Control Interno, era reprobatoria y con un alto riesgo de que sus funcionarios incurrieran en actos irregulares.

Entre las fallas de control interno detectadas por los auditores están: ausencia de un Código de Ética y/o Conducta; falta de políticas que eviten el conflicto de intereses entre proveedores, contratistas y personal municipal (evidenciadas en el vídeo de youtube identificado como El Cacique); carencia de lineamientos para selección y reclutamiento de personal operativo y de mando; falta de manuales de organización y procedimientos; carencia de supervisión y evaluación al trabajo realizado por cada servidor público responsable del mismo.

El listado de rubros que el OSFEM identifica como “riesgos” en el ayuntamiento de Tecámac, es interminable, algunos de estos son: falta de políticas para evitar transferencias entre fondos y programas, así como para realizar pagos de obras o acciones;  falta de control en el ejercicio de ejecución de obras y acciones; falta de mecanismos de control para el pago de nómina; falta de políticas para la contratación de la deuda pública y pasivos a corto plazo y ausencia de controles que permitan al personal asegurar que la documentación soporte de los gastos es suficiente, clara y precisa; deficiencias sumadas a otros 15 rubros más que colocan a Tecámac como la administración más irregular respecto a controles internos.

En el rubro de transparencia la administración también fue reprobada y se le identificó con el calificativo de “crítico”.

En tanto que en aspectos de creación de infraestructura y prestación de servicios, los puntajes también fueron adversos, ya que el apartado “viviendas con calles pavimentadas” y “recolección de basura”, mereció la etiqueta de “insuficiente”, lo que representa el nivel más bajo de las evaluaciones e implica que sólo el 25 por ciento de sus calles tienen piso firme y el resto tierra.

En ese 2013, el OSFEM realizó diez observaciones resarcitorias de informes mensuales por un monto de un millón 889 mil pesos, las cuales  no habían sido solventadas hasta mediados del 2014, es decir los funcionarios que habrían manejado los recursos de forma irregular, no habían aclarado ni reintegrado el dinero a las arcas municipales.

En cuanto a las observaciones resarcitorias generadas por auditorias financieras, aunque sólo se documentó una, el monto involucrado ascendió a 3 millones 927 mil pesos.

 

La extrema pobreza de Chimalhuacán, pulcritud de Metepec e inseguridad de Ecatepec

En el municipio de Chimalhuacán que tenía al frente al priista Telésforo García  Carreón e integrante de la organización Antorcha Campesina, el problema y deficiencia no sólo radica en la atención de los 57 mil 149 habitantes ubicados en extrema pobreza, sino también en su deficiente recaudación de impuestos pues sólo llega al 11 por ciento del total de sus ingresos de acuerdo al análisis de los expertos del Órgano Superior.

“En el ejercicio 2013 el resultado de este indicador fue de Crítico, toda vez que la entidad municipal generó ingresos propios en un 11.92% con respecto al total de ingresos; es de resaltar que por tercer año consecutivo ha mantenido este nivel negativo de desempeño. En razón de ello, se recomienda mejorar las políticas públicas establecidas para incrementar la recaudación de los ingresos propios municipales”, establece el Osfem en su reporte.

 

Las evaluaciones a Ixtapaluca que tuvo al frente a la también integrante de la cúpula de la organización antorchista, Maricela Serrano  Hernández, advierten una situación crítica en el rubro de autonomía financiera generado por su precario e ineficaz esquema de recaudación.

En contraste la administración de Metepec que tuvo como alcaldesa a Carolina Monroy del Mazo, quien forma parte de la clase política priista gobernante en el valle de Toluca, registró los mejores indicadores de las 14 localidades referidas.

Indicadores como transparencia en el ámbito municipal, viviendas con recolección de basura, zonas de riesgo protegidas, tasa de recaudación de impuesto predial, tiempo de respuestas a emergencias en seguridad pública y documentos para el desarrollo institucional tiene un nivel de “adecuado”.

Mientras que los rubros de viviendas con calles pavimentadas, autonomía financiera, impacto de la deuda a corto plazo sobre los ingresos, fueron evaluados por el Osfem como “bueno”.

Aunque es de destacar que en el tema de seguridad, Metepec ocupa el lugar número 11 en el índice delictivo estatal, al cerrar el año 2014 con 5 mil 837 delitos denunciados ante agencias del Ministerio Público estatal.

Otro de los alcaldes que optó por dejar su encargo un año antes de lo previsto fue Edgar Castillo Martínez de Jilotepec, político que de acuerdo al Osfem llevó las riendas del municipio con indicadores satisfactorios.

No así el hoy ex alcalde Ecatepec, Pablo Bedolla López, pues su problemática no sólo inició desde el primer minuto que tomó la administración, al tratar de atender de forma eficaz y brindar servicios a 723 mil 529 de sus vecinos que viven en pobreza extrema, sino y sobre todo en implementar esquemas de seguridad que atajen a los delincuentes.

Anhelo que no alcanzó ya que a principios de 2013 ocupó el primer lugar en materia delictiva y a finales de 2014 siguió preservando esa posición.

De acuerdo al Osfem, Ecatepec registra un nivel crítico en cuanto a su autonomía financiera, lo que implica que al igual que la mayoría de los municipios, solo está a la espera de las participaciones federales para poder solventar y realizar sus tareas de gobierno.

“En el ejercicio 2013 el resultado de este indicador fue de Crítico toda vez que el Ayuntamiento mantiene poca capacidad para generar sus propios ingresos, destacando que por tercer año consecutivo ha obtenido un desempeño negativo en la escala de calificación”, indica el reporte.