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Cárceles mexiquenses: el destello de la miseria educativa

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Los centros penitenciarios del Estado de México son una muestra de la pobreza social, a la inequidad en la distribución de la riqueza se suma la desigualdad en el conocimiento, pues quienes delinquen en mayor grado son los parias del sistema educativo.

 

En el Estado de México la ignorancia puede castigarse con la cárcel.

Tal realidad se aprecia con mayor claridad al conocer el nivel educativo de quienes hoy deambulan por celdas, pasillos y patios de los centros penitenciarios de la entidad.

Pueden ser considerados los parias de una sociedad que los ha castigado por violentar el orden social, sin embargo, su perfil educativo también permite advertir las graves desigualdades que los llevaron a ese lugar.

Y es que en 20 centro penitenciarios de la entidad mexiquense y en la escuela de reintegración social para adolescentes, son mayoría los analfabetas y las personas sin la primaria concluida o con secundaria inconclusa.

Cifras de la Secretaría estatal de Seguridad Ciudadana (SSC), sobre la escolaridad de los internos de estos centros, al momento de su respectivo ingreso; indican que en la citada condición llegaron 12 mil 980 personas, lo cual equivale al 55.01 por ciento del total de la población penitenciaria a agosto de 2014, que se ubicó en 23 mil 593 hombres, mujeres y adolescentes.

Al desagregarse los números puede matizarse la complejidad del problema, sin embargo, la dimensión de la ignorancia castigada es imposible de soslayar.

Los analfabetas ascendían a mil 862 internos, lo cual representaba el 7.8 por ciento del globalde la población carcelaria, porcentaje superior al promedio de analfabetismo en el Estado de México.

Datos del INEGI refieren que en 2010 la tasa de analfabetismo estatal fue de 4.3 por ciento, con respecto a la población total mayor de 15 años. Las estimaciones del Instituto Nacional para la Educación los Adultos (INEA) indican que en 2014 dicho porcentaje debería bajar al 3.4.

De cumplirse esta meta oficial, el porcentaje de analfabetas en los centros penitenciarios seguiría siendo una muestra del rezago social y la poca efectividad de las políticas públicas.

Los datos proporcionados por la SSC, vía la solicitud de información pública de folio 00177/SSC/IP/2014, refieren que los internos en las cárceles estatales, sin primaria concluida al momento de su ingreso, eran 7 mil 328, que representaban al 31.06 por ciento del total de la población penitenciaria.

De esta forma más de una tercera parte de quienes viven tras las rejas, contando a los analfabetas y a los de primaria trunca, no tenían concluido el primer eslabón de la educación básica, lo cual es un proporción exorbitante, considerando el grado promedio de escolaridad de la población de 15 años y más en el Estado de México, que con datos del INEGI a 2010, se ubicó en 9.1 años.

A esta comunidad en rezago educativo se suman otros 3 mil 790 con secundaria inconclusa, lo cual significaba el 16.06 por ciento.

Celdas de la ignorancia

Con la información entregada por la SSC también puede identificarse a las cárceles con mayor población analfabeta, sin primaria concluida, y con secundaria inconclusa.

En primer lugar se encuentra el centro preventivo de Tlalnepantla, donde el 58.01 por ciento de sus internos, con respecto a la población total de esta cárcel, no sabían leer o tenían la primaria o secundaria trunca.

En agosto de 2014 en esta penitenciaria había 3 mil 208 internos, de los cuales mil 861 estaban en la citada condición de rezago educativo.

La segunda cárcel con alto porcentaje de internos en esta situación era Texcoco, con el 57.04 por ciento del total.

En este centro de reclusión del oriente del Estado de México se tenían registrados a mil 164 internos, entre procesados y sentenciados, de los cuales 664 eran analfabetas, o no habían concluido la primaria o secundaria.

Otro caso era la prisión de Valle de Bravo, ahí el 56.34 por ciento de la población presentaba la condición de precariedad educativa, es decir, 191 de los 339 internos registrados.

Destaca que donde existía el menor porcentaje de internos en rezago educativo, fue en la escuela de reintegración social para adolescentes, pues el 44.02 por ciento eran analfabetas o tenían la primaria o secundaria trunca.

Nominalmente en condición de rezago educativo estaban 173 de los 393 internos de este centro para adolescentes.

A diferencia de los centros preventivos para adultos, donde la mayoría tenían un bajo nivel educativo, los datos encontrados en la escuela de rehabilitación para adolescentes revelan que son más quienes han concluido su educación primaria y secundaria, lo cual dibuja un elemento más preocupante: que acceder a este nivel de educación no es suficiente para salvarse de caer en eventos delictivos.

 

Enseñanza carcelaria

El artículo 63 de la Ley de Ejecución de Penas Privativas y Restrictivas de la Libertad del Estado de México indica que la enseñanza primaria será obligatoria en el interior de los centros penitenciarios.

Además se procurará la educación secundaria y preparatoria, así como la instrucción profesional en su modalidad abierta.

“La enseñanza primaria será obligatoria se procurará instaurar dentro de los Centros de Readaptación la enseñanza secundaria y preparatoria, así como la educación profesional en su modalidad abierta y cursos de capacitación y adiestramiento técnico conforme a los planes y programas oficiales”, reza el citado artículo.

Sin embargo, tal disposición no se cumple en su totalidad, pues la Secretaría de Seguridad Ciudadana del estado (SSC) admitió, vía la solicitud de información pública de número 00177/SSC/IP/2014, “que en el sistema penitenciario estatal no se imparte educación superior, ni posgrado alguno”.

La información que proporcionó la citada Secretaría indica que los internos en las prisiones estatales pueden inscribirse para estudiar la primaria, secundaria y preparatoria.

La dependencia señaló que para incentivar la inscripción de los internos se distribuyen trípticos, además de realizarse entrevistas de sensibilización, previo al inicio de cada ciclo escolar. En la respuesta a la referida solicitud de información pública no se hizo mención de que la educación primaria sea obligatoria.

La educación de los reclusos, de acuerdo con el artículo 62 de la Ley de Ejecución de Penas Privativas y Restrictivas, deberá ser un factor primordial para su readaptación social, lo cual se combina con otros factores para fomentar el respeto a los valores humanos y a las instituciones públicas.

No obstante, la Secretaría de Seguridad Ciudadana no detalló el status actual del nivel educativo de los internos de los centros penitenciarios, aunque le fue solicitado que detallara el número de reclusos (entre procesados, sentenciados, y ejecutoriados) que tienen concluida la primaria, secundaria, preparatoria, licenciatura, maestría o doctorado, en su caso.

“Cabe señalar que debido a la movilidad y situación jurídica que presenta la población penitenciaria, esta información no se encuentra desagregada tal y como usted lo solicita”, indicó la respuesta de la SSC a la petición de folio 00177/SSC/IP/2014.

Lo que sí proporcionó la Secretaría fue el nivel educativo de los internos, al momento de su ingreso, pero faltaría conocer qué tanto han impactado las acciones para fomentar la educación de los reclusos.

La información de la citada dependencia refiere que con primaria concluida, al momento de su ingreso, se registró a 3 mil 799 personas, quienes representaban el 16.10 por ciento del total de la población penitenciaria.

Con la secundaria terminada fueron detectados 3 mil 624, lo cual significa el 15.36 por ciento del global.

En el siguiente nivel, que corresponde a la preparatoria o carrera técnica, se ubicó al 8.72 por ciento de los internos en centros preventivos, es decir, 2 mil 59.

Cabe aclarar que en la documentación proporcionada por la SSC no se incluyó el rubro de personas con preparatoria o carrera técnica inconclusa, ni tampoco se aclaró si en dicha cantidad de internos se ubican a los que terminaron su preparatoria y a los que sólo habrían hechos estudios en este nivel.

Igual situación se presenta en el reporte de los internos con estudios profesionales, donde la SSC refiere que son el 4.79 por ciento de la población total, lo cual era equivalente a mil 131 reclusos.

En este número no se detalla si todos ya habían concluido su licenciatura, al momento de ingresar a un centro preventivo, o si se agregó a los que tienen estudios truncos en este nivel.

En los documentos de la SSC son considerados 20 centros penitenciarios y la escuela de reintegración social para adolescentes. No se precisa el por qué no están consideradas las cárceles de Nezahualcóyotl Norte y Nezahualcóyotl Sur.

Aplicados

En la clasificación por cada centro penitenciario resalta que la escuela de reintegración social para adolescentes registra el mayor porcentaje de internos, con respecto a su población total, con primaria y secundaria concluida, donde representaban el 30.02 y 25.95 por ciento al momento de su ingreso.

El resto de las cárceles estatales se encuentran con niveles más bajos en lo que se refiere a primaria y secundaria concluida.

La cárcel de Tenancingo es la segunda mejor ubicada, respecto al porcentaje de reclusos con primaria concluida, sin embargo, éste apenas llega al 17.06 por ciento del total de los internos de este centro preventivo.

Con secundaria concluida, la prisión de Zumpango es la segunda mejor posicionada, al registrar un porcentaje del 16.57 por ciento del total de internos en el centro preventivo.

En el nivel de preparatoria o carrera técnica, la penitenciaria de Cuautitlán es la que mayor porcentaje de internos tendría con esta instrucción, pues éste alcanzaba el 10 por ciento del total de sus reclusos.

Y en la cárcel de Otumba Nuevo se ubica el mayor porcentaje de internos, que al momento de su ingreso, fueron clasificados con el nivel de educación profesional, el cual alcanzaba el 6.01 por ciento del total.

 

Los graduados

La educación de los internos en centros preventivos, como alternativa para su readaptación social, palidece ante la magnitud del rezago que viven los reclusos de las cárceles mexiquenses.

En los últimos 7 años la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) reporta que en 23 centros penitenciarios del Estado de México (en la lista se incluye a Neza Norte y Sur) un total de 2 mil 234 internos concluyeron la primaria, lo cual ocurrió entre 2008 y julio de 2014, según se desprende de la solicitud de información pública de folio 000145/SSC/IP/2014.

Sin embargo, al momento de su ingreso a centros preventivos la misma dependencia reportó que fueron detectados 9 mil 190 personas con la categoría de analfabetas o sin la primaria concluida.

Esto significa que el número de internos que estudiaron y concluyeron la primaria en la cárcel, en los últimos 7 años, apenas representaría el 24.3 por ciento del total de analfabetos y reclusos sin primaria concluida.

Cabe aclarar que la falta de precisión en las cifras de la SSC impide realizar un certero cruzamiento de datos, pues la cifra de las 9 mil 190 personas con la categoría de analfabetas o sin la primaria concluida, se determinó al momento de su ingreso a los centros preventivos.

Además la población penitenciaria registra una movilidad constante entre ingresos y egresos.

En el nivel de secundaria, entre 2008 y julio de 2014, la Secretaría de Seguridad Ciudadana indicó que mil 651 internos terminaron esta educación.

Dicha cifra representaría el 43.5 por ciento de los 3 mil 790 reclusos que al momento de su ingreso no acreditaban la secundaria.

En sus distintas respuestas a métrica, la SSC aclaró que en las prisiones estatales sólo puede estudiarse hasta la preparatoria, pero en el periodo referido (2008-2014) únicamente se reporta que 27 internos concluyeron este nivel educativo en los centros penitenciarios de la entidad.

 

Lectura intramuros

El acervo bibliográfico de las cárceles mexiquenses permite que en la mayoría de los centros penitenciarios pueda darse la proporción de un libro por persona, sin embargo, existen deficiencias en los penales de Ecatepec, Chalco y Tenancingo.

En la cárcel de Ecatepec, donde hasta agosto de 2014 había 3 mil 827 reclusos, la SSC tenía contabilizados 400 libros, lo cual representaba que 9.5 internos tenían que compartir un libro.

La carencia bibliográfica aumenta en esta prisión porque los libros que existen sólo son de primaria y diccionarios, según se desprende de la solicitud de información pública de número 00038/SSC/IP/2014.

En el oriente también existen deficiencias, pues la prisión de Chalco, con una población carcelaria de 2 mil 224 internos, reportaba un acervo bibliográfico de 300 libros de primaria, secundaria, poesía y cuento.

Tales números indicaban que 7.4 internos tenían que compartir un libro.

En el centro preventivo de Tenancingo esta proporción es de 3.4 internos por cada libro, y estos también son de primaria, secundaria, poesía y cuentos.

En esta penitenciaria hasta agosto de 2014 se contabilizaban 416 reclusos y en abril había 120 libros, el número más bajo que se reportó en 20 centros penitenciarios y en la escuela de reintegración social para adolescentes.

Entre los libros que pueden encontrarse en el resto de las prisiones estatales están enciclopedias, obras literarias, mapas y esquemas.

Adicional a las actividades educativas, los internos también pueden realizar tareas artísticas, intelectuales y productivas, mismas que pueden considerarse como su única ocupación en el interior de las cárceles.

En el reporte entregado por la SSC se indica que a abril de 2014, un total de 9 mil 861 internos, de 20 centros penitenciarios, se encontraban en esta situación, al participar en eventos cívicos, recreativos, deportivos y artísticos culturales.

De manera complementaria los internos tienen actividades laborales, en programas abiertos, donde se no cuantifica su participación.

Estos son los de costura de uniformes, armado de pinzas de plástico, carpintería, cocido de balones de fútbol, fundición, selección de plásticos y ganchos de plástico, costuras de bolsas con material reciclado, armado de gorras de animales de foamy, bisutería, elaboración de artesanías, y prestación de servicios generales.

Estas actividades son opcionales, por lo cual el ingreso y egreso depende de cada interno de los centros preventivos.

 

Banco de Datos: Castigo a la ignorancia

Centro Preventivo

Analfabetas

Primaria inconclusa

Secundaria inconclusa

Total

Población total del Centro Preventivo

% con respecto a población de C.P.

Cuautitlán 94 362 175 631 1,169 53.97%
Chalco 178 689 334 1,201 2,224 54%
Ecatepec 306 1,187 574 2,067 3,827 54.01%
El Oro 15 60 29 104 193 53.88%
Ixtlahuaca 25 96 47 168 312 53.84%
Jilotepec 24 95 46 165 305 54.09%
Lerma 15 59 29 103 190 54.21%
Neza Bordo 310 1,202 621 2,133 3,879 54.98%
Penitenciaria (Neza) 25 93 56 174 311 55.94%
Otumba 5 19 10 34 63 53.96%
Otumba nuevo 100 386 193 679 1,246 54.49%
Santiaguito 262 1,050 492 1,804 3,280 55%
Sultepec 14 55 27 96 177 54.23%
Temascaltepec 14 55 27 96 177 54.23%
Tenancingo 33 129 71 233 416 56%
Tenango 28 109 60 197 352 55.96%
Texcoco 93 355 216 664 1,164 57.04%
Tlalnepantla 257 1,027 577 1,861 3,208 58.01%
Valle de Bravo 27 105 59 191 339 56.34%
Zumpango 29 116 61 206 368 55.97%
E.R.S.P.A. 8 79 86 173 393 44.02%
Total 1,862 7,328 3,790

 

Fuente: Métrica con base en información de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Estado de México.

*El % es la proporción de la población analfabeta y con primaria o secundaria inconclusa, con respecto de la población total en cárceles estatales.

** E.R.S.P.A. es la escuela de reintegración social para adolescentes.

 

Banco de Datos: Los preparados

Este es el número de internos que acreditan  la primaria, secundaria, preparatoria o el nivel profesional, y el respectivo porcentaje que representan del total de cada centro penitenciario:

Centro Preventivo

Primaria concluida

%

Secundaria concluida

%

Preparatoria /Carrera Técnica

%

Profesional

%

Cuautitlán 187 15.99 170 14.54 117 10 64 5.47
Chalco 356 16 345 15.51 211 9.48 111 4.99
Ecatepec 612 15.99 612 15.99 345 9.01 191 4.99
El Oro 31 16.06 31 16.06 17 8.80 10 5.1
Ixtlahuaca 50 16.02 50 16.02 28 8.97 16 5.12
Jilotepec 49 16.06 49 16.06 27 8.85 15 4.91
Lerma 30 15.78 30 15.78 17 8.94 10 5.26
Neza Bordo 621 16 621 16 349 8.99 155 3.99
Penitenciaria (Neza) 50 16.07 45 14.46 28 9 14 4.50
Otumba 10 15.87 10 15.87 6 9.52 3 4.76
Otumba Nuevo 199 15.97 181 14.52 112 8.98 75 6.01
Santiaguito 492 15 525 16 295 8.99 164 5
Sultepec 28 15.81 28 15.81 16 9.03 9 5.08
Temascaltepec 28 15.81 28 15.81 16 9.03 9 5.08
Tenancingo 71 17.06 58 13.94 35 8.41 19 4.56
Tenango 60 17.04 51 14.48 28 7.95 16 4.54
Texcoco 186 15.97 157 13.48 99 8.50 58 4.98
Tlalnepantla 513 15.99 417 12.99 257 8.01 160 4.98
Valle de Bravo 51 15.04 53 15.63 27 7.96 17 5.01
Zumpango 57 15.48 61 16.57 29 7.88 15 4.07
E.R.S.P.A. 118 30.02 102 25.95 0 0 0 0

 

Fuente: Métrica con base en información de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Estado de México.

*En el caso de la preparatoria y nivel profesional la SSC no aclara si existen internos con estudios truncos en estos niveles.

 

Banco de Datos: Graduados tras las rejas  

Este el número de internos de centros preventivos que de 2008 a julio de 2014 concluyeron la primaria, secundaria y preparatoria:

Centro Preventivo

Primaria Secundaria Preparatoria Total
Cuautitlán 165 48 0 213        
Chalco 118 85 6 209
Ecatepec 416 451 0 867
El Oro 17 9 0 26
Ixtlahuaca 82 63 0 145
Jilotepec 84 51 0 135
Lerma 26 22 0 48
Neza Bordo 313 153 3 469
Penitenciaria 19 22 0 41
Otumba 69 88 0 157
Otumba Nuevo 218 135 0 353
Santiaguito 69 56 9 134
Sultepec 34 25 0 59
Temascaltepec 22 20 0 42
Tenancingo 58 33 0 91
Tenango 61 46 0 107
Texcoco 144 80 8 232
Tlalnepantla 125 94 1 220
Valle de Bravo 42 40 0 82
Zumpango 88 47 0 135
E.R.S.PA. 28 68 0 96
*Neza Norte 16 8 0 24
*Neza Sur 20 7 0 27
Total 2,234 1,651 27 3,912

 

Fuente: Métrica con base en información de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Estado de México.